Las usamos a diario, y no nos damos cuenta de su existencia hasta que un buen día notamos que cuesta mucho introducir la llave en la cerradura, o que ni siquiera gira; y como estos ejemplos un sinfín de posibilidades, que hacen que nos preocupemos por la seguridad de nuestro hogar.
Por eso hoy os traemos unos consejos para esos problemillas que nos encontramos en el día a día, y sobre todo, cuando menos lo esperamos.
La llave no entra
En primer lugar, ¿comprobaste que es la llave correcta? (Ríe, ríe, pero no es ni el primer caso ni el último).
Una vez comprobado que exactamente la llave es la correcta, podemos encontrarnos con varios problemas:
- Engrasa la cerradura y la llave: para ello utiliza spray de polvo de grafito y aplícalo sobre el bombín y la llave. (No uséis el polvo de grafito ya que este provoca mucha suciedad en el interior del bombín y a la larga hará que el bombín se obstruya.)
- La cerradura está helada: esto suele debido a las bajas temperaturas exteriores en época de invierno. Sólo tienes que calentar la llave con mucho cuidado e ir insertándola poco a poco en la cerradura. Una vez que la llave esté dentro de la cerradura se esperará un poco para que el calor sea conducido a la cerradura y éste derrita el hielo y se girará la llave.
- Comprueba la llave: puede ser que la llave que estés utilizando sea una copia nueva y que hayan quedado restos metálicos y que necesite limarse un poco para que funcione.
La llave gira, pero no funciona
Comprobar con mucho cuidado un par de veces, pero si el problema persiste, siento mucho deciros que no tiene solución aparente, ante este caso debéis llamar a un cerrajero profesional.
La llave entra, pero cuesta mucho girarla
Nuevamente comprobamos que la llave introducida es la correcta, y si lo es el problema puede ser:
- Mecanismo: hay puertas que traen un mecanismo combinado para que a la vez que gires la llave tienes que girar el pomo, si es así, prueba a mover el pomo hacia arriba y hacia abajo mientras abres/cierras.
- Lubricar el bombín y la llave: tal y como os explicamos antes, utiliza un spray de polvo de grafito.
Si estos consejos no te sirven, te recomiendo que cuentes con los servicios de un profesional de la cerrajería.
La llave está atascada.
Suele pasar cuando introducimos la llave con mucho trabajo y una vez dentro, no gira para ningún lado ni tampoco sale, pues bien, para poder sacarla, hay que tener cuidado de no hacer palanca con la llave para evitar doblarla, y así evitar romperla dentro. Para extraerla hay que dar un tirón fuerte y controlado hacia fuera (para las llaves más pequeñas puedes utilizar unas tenazas para agarrarlas).
Si aun así no puedes extraer la llave, cuenta con la ayuda de un profesional.